Español republicano para principiantes
Entre los puestos de libros de El Cairo viejo encuentro un raro espécimen: un manual de español de tapas rosadas que ofrece un dominio rápido de la lengua de Cervantes. La cubierta muestra el Palacio Real de Madrid, quizás menos emblemático que los edificios elegidos para el resto de idiomas: El Big Ben para el inglés; el Coliseo para el italiano; la Plaza Roja para el ruso; La gran muralla para el chino; Notre-Dame para el francés…
Y como en el resto de ediciones, la bandera del país dispuesta en una de las esquinas identifica el idioma. La tricolor española tiene algo especial: Rojo, amarillo… y morado. ¡Republicana! ¿Una señal de que la III República está cerca? me pregunto. Sin pensarlo dos veces me hago con un ejemplar y continúo el paseo hojeando un manual con más sorpresas en el interior:
Zapatos enviernales. Un tarro de aseitunas. Estoy acatarrodo. Enflamacion. Quiero un dentiste. Tango la febre. Tango un colico. Siento la mausea. Estrenimiento. Doctor, siento pesadez en la cabeza. Tengo mal en el estomago. Como esta el tiempo? Barraseoso. Corretaje. Soiedad. Bancarota. Cuelgue. Duelgue. Destinatorio. Telefonada. Cuento es el cuesto de la palabra? Quiero telefonar a. Camera de comer. Camera de camas. Cobierto. Excusado. Chienea. Refrigerio. Orno. Que preiodios hay aquí? Camarero, que tienen come bebidas? La montaña, la llanura, el Jardin pullico. Le doso un buen viaje. Quiero quardar mis bagajes en el depósito. Le invito a assistir el filme. Yo soy extrajero. Me he perdido al camino. Como se llama calle? Esta contente de su trabajo? Donda asta el comedor? Quiero remanecer una semana. An que hora se cierra el hotel? Cuando desiste el avion? Yo adiziono. Yo sostrago.
Y yo ni “adiziono” ni “sostrago”. Solo dejo el libro (poco recomendable para los principantes en español) en una estantería del salón, en un lugar más visible que el resto de los volúmenes para ver su bandera al pasar y sonreír… o soñar con que España mañana será republicana.

